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Coros y Danzas de La Palma |
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50 años de historia. El fondo documental de Coros y Danzas Nambroque de Santa Cruz de La Palma ha hecho posible la realización de este trabajo. Precisamente, uno de los problemas que se planteaban a la hora de establecer el diseño definitivo de este libro era la capacidad de selección de los documentos y el discurso que podría llegar a darles sentido. La opción se decantó por la utilización textual de los testimonios de los componentes del grupo que, a modo de transcripciones, diarios de viaje, y otras manifestaciones, relatan los acontecimientos ocurridos durante cincuenta años. De una u otra forma se dejó hablar a los protagonistas, dando pie, en algunas ocasiones, con breves entradillas, a que ayudasen a centrar la situación. El tratamiento de las imágenes complementa el discurso escrito, ajustándose al desarrollo cronológico y utilizándose, en varios casos, materiales inéditos de otros archivos. Loló Fernández
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La celebración de un cumpleaños lleva implícito conmemorar los acontecimientos que, a través del tiempo, se han venido desarrollando como secuencias de todo un vivir. Coros y Danzas “Nambroque” de Santa Cruz de La Palma cumplió cincuenta años. Los más cercanos sabemos de sus actividades que, a modo de fragmentos más o menos sueltos, hemos temporizado para cristalizar en la memoria común, las mieles y los frutos del reconocimiento. Sabemos también que forman parte de la historia reciente del folclore canario; aunque éste ha vivido a su aire, como un sentir natural, tan intrínseco al ser, que cantar y bailar es un latido visceral sorprendentemente vivo en la memoria de los pueblos, manifiesto cultural de gran valor documental, mostrado desde los primeros pasos de su andadura. Y escenificando en sus actuaciones el legado secular de artes populares, el mejor folclore que, en trasmigración espiritual, parece instalarse en cada unos de sus componentes. Porque ellos son vehículos de viejas canciones, de la lírica romancera y de las danzas, que se han interpretado en fiestas y romerías; ataviados con hermosos trajes tradicionales, o recreando labores campesinas en trajes de faena, parecen colorear de intemporalidad lo que era cotidiano. Son patentes sus éxitos, que desde las gradas hemos compartido en multitud de ocasiones. Emisarios de lujo embarcados en la difícil tarea de airear costumbres y tradiciones de la isla de La Palma, memoria de los pueblos atlánticos, rica y de variado origen, que llegada con la conquista en el siglo XV, y las migraciones a lo largo de la historia, se ha conservado y asimilado en el microcosmos del Archipiélago Canario, que es “rosa de los vientos y cruce de rumbos, porque los rumbos más dispares confluyen en las islas y en las islas se quedan” (J. Pérez Vidal). Las canciones y las danzas llegadas de ultramar, Isas, Folías, Malagueñas o Aires de Lima, en las islas se amansan y toman cuerpo y alma. El Sirinoque es la transformación europea de la indígena danza “El Canario”, citada en las descripciones de los cronistas desde el siglo XVI, y que, como legado musical de las islas, cruzó un Atlántico jadeante para mezclarse con exóticos sones en el Viejo y Nuevo Mundo. Coros y Danzas de la Palma ha elaborado, a través de la investigación y recuperación, delicada y constante, un folclore musical de sorprendente vitalidad. Representó a Canarias y a España, en multitud de ocasiones por todo el mundo y cumplió la difícil tarea de escenificar y dramatizar el arte popular, el conjunto del saber tradicional, el folclore de la isla de La Palma: melodías, danzas y letras, fundidas en una unidad rítmica de conjunto. Pero ellos son templadores y afinadores de los sentidos superiores que, conectados al alma, le dan rienda suelta a la sustancia que nos soporta. Cantar y bailar. Tengo singular interés en reflejar en las páginas de este libro, el conocimiento del folclore musical de La Palma que, a grandes rasgos, tan bien representa el Grupo de Coros y Danzas. |
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